Francisco Navarro Méndez
25 junio 1980, La Piedad de Cavadas, Michoacán de Ocampo, México.
Mi trabajo habla sobre el análisis de la dinámica interna que se suscita en mi al percibirme perceptible y percibible. Descomponiendo en el lienzo las fuerzas interactuantes que me cuenten de mi existencia, fluyendo entre la indefinidad, de la Primeridad, al mundo material; en un movimiento presente y registrado en la obra, su efecto.
Soy otro producto, del deseo de vivir como mexicano, siendo aquello que mis circunstancias económicas y socioculturales no me permitieron en su momento.
Moviéndome, soy el puente, entre la infinitud y la muerte. Creando; me advierto estando vivo.
Buscando sobrevivir, mientras tallo con el pincel lápidas efímeras como evidencia memorial, perecedera; de un discurso a-temporal existido y asistido en su modificación, en su materialización, por mi movilidad o por alguna otra. Mi obra, inerte a su termino; para nuestro mundo; como otro ser, perceptible y valuado en los materiales utilizados, que dependen de los accesos que pueda tener a ellos.
Busco en la ejecución, la definición sin detalle; la luz coloreada, la falsa textura; la sombra iluminada, la forma; el trazo simple y honesto. Uso la imagen por su universalidad, y su color, por su correspondencia discursiva con mi percibir. Lo figurativo por su falsedad, pudorosa. Busco el retrato por afán, por necedad. La apariencia, por antinomia hacia la verdad. La razón humana importa cuando no está, cuando no se entrega, cuando reta, cuando desafía y entrega deslizándose hacia el lienzo.